Valsequillo

Este es El Kalimba, el sicario traicionado por su primo El Irving


Este es El Kalimba, el sicario traicionado por su primo El Irving

El oriundo de Palmar de Bravo tenía 29 años de edad, y ya se dedicaba a la venta del huachicol. Al menos en tres ocasiones se escapó de la policía militar y elementos de la Marina, y no sólo se dedicaba a la ordeña del poliducto Minatitlán-México de Pemex, sino también a los secuestros y a las extorsiones.

Hasta los 23 años de edad, Jesús Martín Mirón López identificado como ‘El Kalimba’ trabajaba como repartidor de tortillas en una motocicleta en su natal Palmar de Bravo. Durante seis años se dedicó a delinquir, pero apenas hace cuatro meses fue ubicado como uno de los líderes de ladrones de gasolina en municipios del Triángulo Rojo.

Lo que no se imaginó este huachicolero –tras escapar en al menos en tres ocasiones de la policía militar y elementos de la Marina– es que fuera alguien de su propio grupo criminal, y menos de su familia, quien lo entregara a sus enemigos pues mientras buscaba cambiar de identidad con retirarse las huellas dactilares y cirugías estéticas en el rostro, hombres armados llegaron a acribillarlo en la clínica Epmac ubicada en la colonia Lomas de Loreto, en Puebla Capital.

Fue él quien invitó a su primo lejano Irving Coeto alias ‘El Irving’ y/o ‘El Conejo’ a formar parte de su organización criminal. Primero, el ‘traidor’ fue un integrante más de la banda después, lo convirtió en su brazo derecho hasta que dio el pitazo de dónde estaba para que fuera asesinado, ya que buscaba quedarse como el líder de la célula. Sin embargo, ‘El Irving’ también fue ejecutado este fin de semana. 

De repartidor de tortillas a líder huachicolero

‘El Kalimba’ no sólo se dedicaba a la ‘ordeña’ y distribución de gasolina robada del poliducto Minatitlán-México de Pemex, sino también a los secuestros y a las extorsiones. Cuentan quienes lo conocen que era un amante de los perros de raza Pitbull. En ocasiones participaba en peleas clandestinas en municipios aledaños a Palmar de Bravo. Cuando aún no era conocido, apostaba poco, máximo tres mil pesos que incluso sus amigos le llegaron a prestar, pero después, hasta 50 mil pesos. 

En el 2011, este hombre de 29 años de edad trabajó como policía en Huixcolotla, en el periodo del panista Salvador Méndez Salas. Tuvo como encargo principal vigilar la Central de Abastos.

En este empleo sólo duró seis meses y después se fue a San Simón Yehualtepec en donde también fue policía pero rápidamente conoció a los delincuentes de la zona e inició su propio negocio en actividades ilícitas.

Siendo policía de la zona, permitía la venta de gasolina de procedencia ilegal. En el municipio de Tlacotepec de Benito Juárez hizo lo mismo en 2013. Fue para el siguiente año, en 2014, cuando inició su propio negocio de ladrón de gasolina. Su padrastro Rafael Cortez le enseñó el oficio. Desde entonces, la vida familiar de ‘El Kalimba’ mejoró pues según las fuentes, apenas le compró una casa a su mamá Patricia Mirón en la ciudad de Puebla.

Durante la administración de Pablo Morales Ugalde (2014-julio 2017), ‘El Kalimba’ era el consentido en la zona ya que no sólo regalaba dinero en efectivo a personas de la tercera edad, sino también en fechas especiales. Lo conocían como ‘Don Chuco’.

En el caso de la comunidad de San José Bellavista, se ganó a los pobladores tras pagar una deuda de 80 mil pesos que tenían los habitantes con la CFE. Mientras que en San Isidro Monterrosas, pagaba los gastos de las ferias patronales. 

Una familia de políticos-delincuentes

El padre biológico de ‘El Kalimba’ se llamaba Juan, conocido como ‘El Jarocho’. Era originario del puerto de  Veracruz. Fue asesinado durante un asalto en Tehuacán.

Meses después, Patricia López –madre de El Kalimba– se juntó con Rafael Cortéz quien era comerciante en Palmar de Bravo y tuvieron un hijo de nombre Rafael Cortez Mirón alias ‘El Niga’ o ‘El Chato’, el cual también habría sido asesinado en la clínica en donde operaban a ‘El Kalimba’ el lunes pasado, pues formaba parte de su grupo y era uno de sus guardaespaldas.  

En su estructura criminal, ‘El Kalimba’ tenía a toda su familia, pero a uno de ellos, a su tío Martín Mirón López le financiaba su campaña para buscar la presidencia de Palmar de Bravo en la elección del 2018.

En su edición del miércoles, CAMBIO dio detalles de que ‘El Kalimba’ fue traicionado por el Irving –su primo- por lo que fue asesinado en dicha clínica por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) cuando intentaba cambiarse de identidad. En el lugar también quedó su novia Juliana Rosas González de 31 años de edad, así como de su guarura José Gabriel Herrera Gómez y el médico José Agustín García González, hermano del propietario del lugar.



Fuente

Saul Perez Leon

Apasionado columnista, critico analyst social media.

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