Columnas

El candidato de la esperanza … José Antonio “El Gigante” Meade

Ha sido 4 veces secretario de estado y canciller en relaciones exteriores durante las administraciones federales de FCH y EPN.

Pareciera que José Antonio Meade se inspiro en la trayectoria política del ex presidente de la nación Plutarco Elías Calles, quien fuera secretario de estado durante dos administraciones federales. Lo interesante de Meade es que han sido administraciones totalmente opositoras (o al menos así lo han manifestado desde siempre en la arena electoral) e increíblemente no pertenece a ninguna de estas dos grandes corrientes políticas del país.
Así mismo las críticas no se han hecho esperar ya que muy al estilo del viejo PRI con el ritual del tapado, el actual presidente de la republica Enrique Peña Nieto acepto la renuncia del virtual candidato el día 27 de noviembre del presente (recordemos que el 27 de noviembre del 2011 EPN se convertía en el candidato a la presidencia de la republica y espera el mismo resultado en el 2018).
Después de haber entregado la renuncia al ejecutivo federal, así como agradecer y externar sus intenciones a su equipo de trabajo en la SCHP dejando la encomienda a González Anaya, casi de inmediato se traslado a las inmediaciones de la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) para cerrar filas con Carlos Aceves del Olmo y manifestar apoyo mutuo.
Después hizo presencia en la Confederación Nacional Campesina (CNC) quienes mencionaron es el candidato de los campesinos y para los campesinos, donde juntos “sembraran la semilla del progreso”.
Así mismo se reunió con lideres de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) en sus inmediaciones. Y de paso sostuvo reuniones con los organizamos femenino del PRI (OMNPRI) así como el sector juvenil (Red de Jóvenes) y el Movimiento Territorial (MT).
Evidentemente el aspirante tiene “cavidad y aceptación” dentro de las cúpulas priistas del país, esto sin mencionar que existe militantes panistas como Ernesto Cordero quien lo califico como un candidato atractivo y visionario en el país o el caso de Javier Lozano quien externo simpatía por Meade y hasta menciono “incluirse en el” bajo el argumento de hartazgo por el caprichoso manejo del Partido Acción Nacional por parte de Ricardo Anaya y sus propuestas populistas.
Al parecer hasta hoy todo es miel sobre hojuelas para el gigante Meade, quien sin corretearla tanto ya la alcanzo, pero falta visualizar el trasfondo que traerá en las estructuras distritales y locales, la XXII Asamblea Nacional del PRI celebrada en el mes de Julio, ya que al quitar algunos candados los cuales volvían cansada la carrera política para los militantes aspirantes, ahora un simpatizante puede interponerse en sus caminos y hasta ser candidato (El caso de Meade)
Pues retomando las palabras del mismo Reyes Heroles “Primero el programa y después el Candidato” estaremos pendientes de los reclamos y divisiones, ya que el modelo de selección de candidatos “A la Meade” generara muchas inconformidades y migración de actores claves del tricolor a otros partidos, así mismo estemos pendientes y veamos que sucede el lunes 3 de diciembre, cuando se registre ante la comisión de procesos internos del PRI nacional.

Saul Perez Leon

Apasionado columnista, critico analyst social media.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *