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Carstens se va a un súper banco, y a México le deja la inflación más alta en 16 años

Se va en la última y una de las más difíciles etapas del sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto, cuando la deuda pública ha crecido a niveles nunca vistos: 44.5 por ciento del PIB y cuando la inflación se ha elevado a su nivel más alto en 16 años.

Ciudad de México.– Agustín Guillermo Carstens Carstens, a quien muchos consideran un tecnócrata brillante, dejará oficialmente el Banco de México (Banxico) este jueves. Se va en la última y una de las más difíciles etapas del sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto, cuando la deuda pública ha crecido a niveles nunca vistos: 44.5 por ciento del PIB y cuando la inflación ha resentido la disparidad en el tipo de cambio.

Tras casi ocho años en el que afianzó su prestigio y logró el respeto de políticos, empresarios y opinión pública, Carsten deja un vacío difícil de llenar en una institución clave para la estabilidad macroeconómica del país, de acuerdo con analistas.

“Sobre el tema de la transparencia, Carstens, siendo un servidor público, debe presentar su declaración patrimonial, al igual que los demás miembros de Banxico, sin embargo, no la hace pública. De acuerdo con datos del Banco de México, en 2011, Agustín Carstens recibía un sueldo bruto anual de 3 millones 895 mil 662 pesos

“En el sector financiero pensamos que Carstens hizo muy buena labor, le tocaron momentos complicados para las finanzas en México, le tocó vivir una crisis muy importante en el mundo y la manejo muy bien”, dijo a SinEmbargo Jorge Gordillo Arias, director de Análisis Económico y Bursátil del CI Banco.

A finales de 2009, Carstens asumió el cargo de gobernador del Banco de México con la tarea de estabilizar la macroeconomía del país y controlar la inflación y la devaluación del peso, en unos momentos convulsos con el arranque de la crisis económica mundial.

Resolvió su acometido, y Carstens refrendó el respaldo que recibe de los mercados financieros, empresarios y políticos, quienes destacan de él su profesionalismo, transparencia y capacidad negociadora.

“El doctor Carstens hizo una muy buena labor sobre todo en el tema de la inflación. Se metió más en la inflación subyacente, que es la de los alimentos y productos agropecuarios, porque esa inflación tiene poco que ver con la política monetaria y más sobre cómo funcionan los productos agropecuarios en el mercado”, explicó Marcelo Delajara, director del Programa de Crecimiento Económico y Mercado Laboral del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y poseedor de una maestría y un doctorado de la Universidad de Chicago, Carstens inicia el 1 de diciembre una nueva andadura profesional como gerente del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

En medio de tantos elogios, cuesta encontrar voces críticas como la del economista Jonathan Heath, quien en una columna en el diario Reforma destacó el “despilfarro” en burocracia interna implementada por Carstens desde que llegó al instituto emisor el 1 de enero del 2010.

“Mientras Carstens ha criticado el manejo imprudente del Gobierno federal en torno a las finanzas públicas, aumentó el organigrama exponencialmente. […] El despilfarro no se queda allí. Muchos analistas desde hace tiempo han pedido a gritos una comisión en el Senado cuya función sea vigilar, controlar y cuestionar la logística administrativa del Banco, ya que como está ahora, se concentra un gran poder desmedido en el papel del Gobernador, que en la práctica no rinde cuentas a nadie, escribió Heath en Reforma.

Sobre el tema de la transparencia, Carstens, siendo un servidor público, debe presentar su declaración patrimonial, al igual que los demás miembros de Banxico, sin embargo, él y los demás funcionarios no la hacen pública.

Saul Perez Leon

Apasionado columnista, critico analyst social media.

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